14 de mayo de 2010

8o aniversario Entre Poesia y Música (mayo 2002...)


Ocho años han pasado de la primera apertura de micrófonos, de los primeros versos leidos al aire y a lo largo de estos 8 años de poesia y música muchas miradas nos hemos encontrado y sonreido.
Mucha poesia derramada
Almas entregada

Silencios compartidos

Complicidades entre líneas

y mucha música por seguir compartiendo


8 años y los que vengan mientras en cada verso nos sigamos encontrando....escuchando.

3 de mayo de 2010

Juan Gelman (Buenos Aires, 3 de mayo de 1930)

Gotán

Esa mujer se parecía a la palabra nunca,
desde la nuca le subía un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,

esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo.

Atención atención yo gritaba atención
pero ella invadía como el amor, como la noche,
las últimas señales que hice para el otoño

se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos.

Dentro de mí estallaron ruidos secos,
caían a pedazos la furia, la tristeza,
la señora llovía dulcemente
sobre mis huesos parados en la soledad.

Cuando se fue yo tiritaba como un condenado,
con un cuchillo brusco me maté

voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre,
él moverá mi boca por la última vez.



Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.



Y construí tu rostro.
Con adivinaciones del amor, construía tu rostro
en los lejanos patios de la infancia.
Albañil con vergüenza,
yo me oculté del mundo para tallar tu imagen,
para darte la voz,
para poner dulzura en tu saliva.
Cuántas veces temblé
apenas si cubierto por la luz del verano
mientras te describía por mi sangre.
Pura mía,
estás hecha de cuántas estaciones
y tu gracia desciende como cuántos crepúsculos.
Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.
Qué infinito de besos contra la soledad
hunde tus pasos en el polvo.
Yo te oficié, te recité por los caminos,
escribí todos tus nombres al fondo de mi sombra,
te hice un sitio en mi lecho,
te amé, estela invisible, noche a noche.
Así fue que cantaron los silencios.
Años y años trabajé para hacerte
antes de oír un solo sonido de tu alma.

12 de abril de 2010

Antoine Marie Joseph Artaud (Marsella, Francia, 4 de septiembre de 1896 - † París, 4 de marzo de 1948)

Bajo esta costra de hueso y piel, que es mi cabeza, hay una constancia de angustias, no como un punto moral, como los razonamientos de una naturaleza imbécilmente puntillosa, o habitada por un germen de inquietudes dirigidas a su altura, sino como una (decantación). en el interior, como la desposesión de mi sustancia vital, como la pérdida física y esencial (quiero decir pérdida de la esencia) de un sentido.




La enfermedad es un estado,
la salud no es sino otro,
más desagraciado,
quiero decir más cobarde y más mezquino.
No hay enfermo que no se haya agigantado, no hay sano que un buen día
no hay
a caído en la traición, por no haber querido estar enfermo,
como algunos médicos que soporté.

He estado enfermo toda mi vida y no pido más que continuar estándolo,
pues los estados de privación de la vida me han dado siempre mejores indicios
sobre la plétora de mi poder que las creencias pequeño burguesas de que:
BASTA LA SALUD


Sólo me queda decirte una cosa: mi espíritu siempre fue confuso, un achatamiento del cuerpo y del alma, esa suerte de contracción de todos mis nervios. Si me hubieras visto hace algunos años, por períodos más o menos cercanos, antes aún
de que en mi se sospechara el uso del que tú me recriminas, dejarías de extrañarte, ahora, del retorno de esos fenómenos.
Si por otra parte estás convencida, si te parece que su reincidencia se debe a ello, entonces no hay nada que decir, contra un sentimiento no se puede luchar.
De cualquier manera ya no puedo contar contigo en mi angustia, ya que te niegas a ocuparte de la parte de mí más afectada:
mi alma.


"Sé que tengo cáncer. Lo que quiero decir antes de morir es que odio a los psiquiatras. En el hospital de Rodez yo vivía bajo el terror de una frase: "El señor Artaud no come hoy, pasa al electroshock". Sé que existen torturas más abominables. Pienso en
Van Gogh, en Nerval, en todos los demás. Lo que es atroz es que en pleno siglo XX un médico se pueda apoderar de un hombre y con el pretexto de que está loco o débil hacer con él lo que le plazca. Yo padecí cincuenta electroshocks, es decir, cincuenta estados de coma. Durante mucho tiempo fui amnésico. Había olvidado incluso a mis amigos: Marthe Robert, Henri Thomas, Adamov; ya no reconocía ni a Jean Louis Barrault. Aquí en Ivry sólo el doctor Delmas me hizo bien; lamentablemente murió...
-Estoy asqueado del psicoanálisis, de ese "freudismo" que se las sabe todas".


6 de abril de 2010

Kurt Donald Cobain (Aberdeen, 20 de febrero de 1967 - Seattle, 5 de abril de 1994)


"Admiro a la gente que vive sin problemas, que mira el mundo con despreocupación. a diferencia de ellos, yo sufro más de la cuenta".

" USANDO UN VESTIDO PUEDO DEMOSTRAR QUE PUEDO SER TAN FEMENINO COMO QUIERO. SOY UN HETEROSEXUAL...GRAN COSA. PERO SI FUERA
UN HOMOSEXUAL, TAMPOCO ME IMPORTARÍA."

“Echo de menos la comodidad de estar triste”


"SI ODIAS A LAS MUJERES Y SI ODIAS A LOS HOMOSEXUALES, NO VENGAS A NUESTROS CONCIERTOS"

“Si los medios de comunicación divulgaran más música buena, la gente tendría mejor gusto”





"La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor".





24 de marzo de 2010

8o ANIVERSARIO FRECUENCIA LIBRE



Han pasado gran cantidad de mujeres y hombres por la 99.1, y gracias a todas y todos ellos, los granitos de arena se han sumado, haciendo posible que Frecuencia Libre se mantenga como un proyecto independiente, autogestivo y alternativo.





Con altas y bajas, con tropezones y caídas, con encuentros y desencuetros, con redefiniciones, con caras largas y risas, con entusiasmo y apatía, con silencios y con ideas y propuestas, con eso y mucho mas se construye el camino y la cara del Colectivo de la Frecuencia Libre.


23 de marzo de 2010

Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 25 de marzo de 1926 - Ciudad de México; 19 de marzo de 1999)

...Todas las noches nos salvamos.
Quedamos juntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecer como el día.
Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca.


Es un mal sueño largo,
una tonta película de espanto,

un túnel que no acaba
lleno de piedras y de charcos.
¡Qué tiempo éste, maldito,

que revuelve las horas y los años,

el sueño y la conciencia,

el ojo abierto y el morir despacio!


Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.

Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.

Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.

Apagarse es morir, lento y aprisa,
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.



Cuando estuve en el mar era marino
este dolor sin prisas.
Dame ahora tu boca:
me la quiero comer con tu sonrisa.

Cuando estuve en el cielo era celeste
este dolor urgente.
Dame ahora tu alma:
quiero clavarle el diente.

No me des nada, amor, no me des nada:
yo te tomo en el viento,
te tomo del arroyo de la sombra,
del giro de la luz y del silencio,

de la piel de las cosas
y de la sangre con que subo al tiempo.
Tú eres un surtidor aunque no quieras
y yo soy el sediento.

No me hables, si quieres, no me toques,
no me conozcas más, yo ya no existo.
Yo soy sólo la vida que te acosa
y tú eres la muerte que resisto.







12 de marzo de 2010

Heinrich Karl Bukowski (Andernach, 16 de agosto de 1920 - Los Ángeles, 9 de marzo de 1994)

CHARLES BUKOWSKI

Confesión

Esperando la muerte

Como un gato

Que va a saltar sobre

La cama


Me da tanta pena
Mi mujer

Ella verá este Cuerpo Blanco Rígido
Lo zarandeará una vez y luego

Quizás
Otra:
Hank no
Responderá.

No es mi muerte lo que
Me preocupa,

es mi mujer
Que se quedará con este
Montón de Nada.

Quiero que Sepa
Sin embargo

Que todas las noches

Que he dormido a su lado

Incluso las discusiones

Más inútiles
Siempre fueron
Algo espléndido

Y
esas difíciles Palabras
Que siempre temí
Decir
Pueden decirse
Ahora:
Te amo.


Últimamente
Me ronda este pensamiento

Que este país

Ha retrocedido
4 0 5 décadas y que todo el avance social los buenos sentimientos de una persona hacia otra se han borrado
y se han reemplazado por la
vieja intolerancia de siempre.
Más que nunca

Tenemos

Egoístas ansias de poder

Desprecio por el
Débil

El viejo

El pobre

El desvalido.

Estamos reemplazando necesidad con
Guerra
Salvación con
Esclavitud.
Hemos desperdiciado
Los logros
Nos hemos deteriorado

Deprisa.

Tenemos nuestra Bomba

Es nuestro miedo

Nuestra vergüenza

Y nuestra condena

Ahora

Se ha apoderado de nosotros

Algo tan triste
Que nos deja
Sin aliento

Y ni siquiera podemos
Llorar.


Hubo una vez
En que fuimos jóvenes
Dentro de esta máquina

Bebíamos

Fumábamos

Tecleábamos

Fue un tiempo de
esplendor
Un milagro

Aún lo es
Solo que ahora

En vez de
Ir hacia el tiempo
Es el tiempo
El que viene hacia nosotros
Y hace que cada palabra
Taladre

El papel
Clara

Rápida

Contundente

Alimentando

Un espacio
Que se cierra.

8 de marzo de 2010

8 DE MARZO

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas,

qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!

De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos

-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos

(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó
las floridas avenidas postradas de pena de Londres)

Nosotras queremos ver y oler las flores.

Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el
clítoris
Y de los que nos vendaron los pies

Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina
Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía

Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado

Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas
Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir
a riesgo de nuestras vidas Queremo
s flores del que se protege del mal pensamiento obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo
Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte

Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
Y nos encerraron por locas
Flores del que nos pega, del que se emborracha

Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes

Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos

Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras

Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género

Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.

(Gioconda Belli
8 de Marzo de 2007)








4 de marzo de 2010

Carlos Montemayor (n. Parral, Chihuahua, 13 de junio de 1947 † México, D.F., 28 de febrero de 2010)


Dejo abiertas las puertas de la casa
para que todos mis amigos,

con sus recuerdos y su dicha,
con sus amores destruidos y
persistentes,
lleguen con su risa y sus vasos desde el primer día de mi vida.
Dejo abiertas las puertas de la casa
para esperar a mis padres en [medio de mi infancia

Y caminar de la mano con ellos por una mañana.

Dejo abiertas las puertas para que lleguen mis hijos
con sus risas [imborrables,

tropezando en innumerables vidas.
Para que lleguen las mujeres que he amado,

y decirles el tiempo que las esperé,

las tardes que las he comprendido.

Para que el viento inunde la casa,
los libros,
los muebles,
los [días,

oyendo todo lo que es posible.

Dejo abiertas las puertas de la casa
para estar siempre en el mundo.


Dicen que el día de ayer mi amigo emprendió un largo viaje.
Sé que los poetas estamos acostumbrados a dilatadas travesías.
A veces las iniciamos desde nuestra mesa, desde la ventana, desde una página en blanco.
Nuestros viajes no son para descubrir o conquistar territorios; cuando logramos regresar, a menudo nos damos cuenta de que sólo pudimos comprender los territorios que son nuestros.
No lo hacemos tampoco porque deseemos estar en muchos lugares, salvo en ciertos sitios, en algunos instantes.
No podemos permanecer para siempre en la mujer que hemos amado, en el abrazo del sol y de las tierras que han sido también nuestra familia.
No podemos extender para siempre el brindis con los amigos fraternos y disertadores, que cantan y discuten hasta que despiertan el alba.
Tampoco viajamos para alcanzar el aliento de la poesía que nos guío:
sí para escuchar nuestro corazón, que no quiere entender.
Dicen que mi amigo ha emprendido un largo viaje.
Me imagino que se trata de una nueva jornada hacia la luz.
Una luz ahora lo recibe, lo comprende y le explica cómo somos.
Quizás, tras el túnel de luz que ha recorrido, lo recibe un aliento suave de aurora, acaso un velo gris de silencio, o tal vez un pequeño poblado que está de fiesta.
Me parece ver el pueblo en los valles de los Prealpes.
¿O será en lo alto de las cordilleras del Yang-Tse?
¿En aquella cadena de montañas, conocidas como las murallas de Chiang Tsun, donde termina pronto el verano y llegan los vientos fríos del norte, donde las águilas vuelan sobre las cumbres y su vuelo parece un dibujo, se asemeja a un pensamiento?
Quería regresar ahí, acaso.
O posiblemente estamos en la página en blanco de su viaje. Ahí levanta los brazos y nos llama, somos parte de esa fiesta que no termina, parte de ese largo viaje que a cada uno de nosotros nos sigue buscando, nos sigue recibiendo.
Lo distingo allá, a lo lejos.
Levanto la mano para saludarlo.
Pero sé que viaja entre nosotros.

12 de febrero de 2010

Joaquín Ramón Martínez Sabina (Úbeda, Jaén, 12 de febrero de 1949)

Usa mi llave cuando tengas frio,
cuando te deje el cierzo en la estacada,
hazle un corte de mangas al hastio,
ven a verme si estas desencontrada.

No tengo para darte mas que huesos,
por un tubo y un salmo estilo Apeles
y paginas anemicas de besos
y un cubo de basura con papeles.

No me siento culpable de tu lejos,
ni dejo de fruncir los entrecejos
que usurpan de tus ojos la alegria,

si quieres enemigos ya los tienes,
pero si socio buscas¿cuando vienes
a repartir conmigo la poesia?



Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.

Este ya no camufla un hasta luego,
esta manga no esconde un quinto as,
este precinto no juega con fuego,
este ciego no mira para atrás.

Este notario avala lo que escribo,
estas vísperas son del que se fue,
Ahórrate el acuse de recibo,
esta letra no la protestaré.

A este escándalo huérfano de padre
no voy a permitirle que taladre
un corazón falto de ajonjolí.

Este pez ya no muere por tu boca,
este loco se va con otra loca,
este masoca no llora por ti.



El moño, las pestañas, las pupilas,
el peroné, la tibia, las narices,
la frente, los tobillos, las axilas, el menisco,
la aorta, las varices.
La garganta, los párpados, las cejas,
las plantas de los pies, la comisura, los cabellos,
el coxis, las orejas, los nervios, la matriz, la dentadura.
Las encías, las nalgas, los tendones, la rabadilla,
el vientre, las costillas, los húmeros,
el pubis, los talones.
La clavícula, el cráneo, la papada,
el clítoris, el alma, las cosquillas,
esa es mi patria,
alrededor no hay nada.






2 de febrero de 2010

Nezahualcóyotl (Texcoco 1431-1472)

"Coyote-Hambriento"
Rey de Texcoco

Estoy embriagado, lloro, me aflijo,
Pienso, digo,
En mi interior lo encuentro:
Si yo nunca muriera,
Si nunca desapareciera.
Allá donde no hay muerte,
Allá donde ella es conquista,
Que allá vaya yo…
Si yo nunca muriera,
Si yo nunca desapareciera.

He venido a estar triste, me aflijo.
Ya no estás aquí, ya no,
En la región donde de algún modo se existe,
Nos dejaste sin provisión en la tierra,
Por esto, a mí mismo me desgarro.


Yo lo Pregunto

Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.




Se acercó aquí
Hace giros la tristeza
De los que en su interior viven…
Meditadlo, señores,
Águilas y tigres,
Aunque fuerais de jade,
Aunque allá iréis,
Al lugar de los descarnados…
Tendremos que desaparecer
Nadie habrá de quedar.

29 de enero de 2010

José Julián Martí y Pérez (La Habana, Cuba, 28 de enero de 1853 – Dos Ríos, Cuba, 19 de mayo de 1895)

¿Qué importa que tu puñal
Se me clave en el riñón?
¡Tengo mis versos, que son
Más fuertes que tu puñal!

¿Qué importa que este dolor
Seque el mar, y nuble el cielo?
El verso, dulce consuelo,
Nace alado del dolor.

Ayer la vi en el salón

De los pintores, y ayer
Detrás de aquella mujer
Se me saltó el corazón.

Sentada en el suelo rudo
Está en el lienzo: dormido

Al pie, el esposo rendido:
Al seno el niño desnudo.

Sobre unas briznas de paja
Se ven mendrugos mondados:
Le cuelga el manto a los lados,
Lo mismo que una mortaja.

No nace en el torvo suelo
Ni una viola, ni una espiga:

¡Muy lejos, la casa amiga,
Muy triste y oscuro el cielo!...

¡Ésa es la hermosa mujer
Que me robó el corazón
En el soberbio salón
De los pintores de ayer!

A los espacios entregarme quiero
Donde se vive en paz y con un manto
De luz, en gozo embriagador henchido,
Sobre las nubes blancas se pasea,
Y donde Dante y las estrellas viven.
Yo sé, yo sé, porque lo tengo visto
En ciertas horas puras, cómo rompe
Su cáliz una flor, y no es diverso
Del modo, no, con que lo quiebra el alma.
Escuchad, y os diré: - viene de pronto
Como una aurora inesperada, y como
A la primera luz de primavera
De flor se cubren las amables lilas...
¡Triste de mí! contároslo quería,
Y en espera del verso, las grandiosas
Imágenes en fila ante mis ojos
Como águilas alegres vi sentadas.
Pero las voces de los hombres echan
De junto a mí las nobles aves de oro.
Ya se van, ya se van. Ved cómo rueda
La sangre de mi herida.
Si me pedís un símbolo del mundo
En estos tiempos, vedlo: un ala rota.
Se labra mucho el oro. ¡El alma apenas!
Ved cómo sufro. Vive el alma mía
Cual cierva en una cueva acorralada.
¡Oh, no está bien; me vengaré, llorando!



13 de enero de 2010

Lhasa de Sela (27 de septiembre de 1972 - 1 de enero 2010)

Llorando
De cara a la pared

Se para la ciudad

Llorando
Y no hay más,
Muero quizás
Ha!

Dónde estás Soñando
De cara a la pared

Se quema la ciudad

Soñando

Sin respirar

Te quiero amor
Te quiero amor

Rezando

De cara a la pared
Se hunde la ciudad


Con toda palabra
Con toda sonrisa
Con toda mirada

Con toda caricia

Me acerco al agua
Bebiendo tu beso
La luz de tu cara
La luz de tu cuerpo

Es ruego el quererte
Es canto de mudo
Mirada de ciego
Secreto desnudo

Me entrego a tus brazos
Con miedo y con calma
Y un ruego en la boca
Y un ruego en el alma

Con toda palabra

Con toda sonrisa
Con toda mirada
Con toda caricia

Me acerco al fuego
Que todo lo quema
La luz de tu cara
La luz de tu cuerpo

Es ruego el quererte
Es canto de mudo
Mirada de ciego
Secreto desnudo

Me entrego a tus brazos
Con miedo y con calma
Y un ruego en la boca
Y un ruego en el alma