24 de marzo de 2010

8o ANIVERSARIO FRECUENCIA LIBRE



Han pasado gran cantidad de mujeres y hombres por la 99.1, y gracias a todas y todos ellos, los granitos de arena se han sumado, haciendo posible que Frecuencia Libre se mantenga como un proyecto independiente, autogestivo y alternativo.





Con altas y bajas, con tropezones y caídas, con encuentros y desencuetros, con redefiniciones, con caras largas y risas, con entusiasmo y apatía, con silencios y con ideas y propuestas, con eso y mucho mas se construye el camino y la cara del Colectivo de la Frecuencia Libre.


23 de marzo de 2010

Jaime Sabines Gutiérrez (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; 25 de marzo de 1926 - Ciudad de México; 19 de marzo de 1999)

...Todas las noches nos salvamos.
Quedamos juntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecer como el día.
Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca.


Es un mal sueño largo,
una tonta película de espanto,

un túnel que no acaba
lleno de piedras y de charcos.
¡Qué tiempo éste, maldito,

que revuelve las horas y los años,

el sueño y la conciencia,

el ojo abierto y el morir despacio!


Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.

Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.

Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.

Apagarse es morir, lento y aprisa,
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.



Cuando estuve en el mar era marino
este dolor sin prisas.
Dame ahora tu boca:
me la quiero comer con tu sonrisa.

Cuando estuve en el cielo era celeste
este dolor urgente.
Dame ahora tu alma:
quiero clavarle el diente.

No me des nada, amor, no me des nada:
yo te tomo en el viento,
te tomo del arroyo de la sombra,
del giro de la luz y del silencio,

de la piel de las cosas
y de la sangre con que subo al tiempo.
Tú eres un surtidor aunque no quieras
y yo soy el sediento.

No me hables, si quieres, no me toques,
no me conozcas más, yo ya no existo.
Yo soy sólo la vida que te acosa
y tú eres la muerte que resisto.







12 de marzo de 2010

Heinrich Karl Bukowski (Andernach, 16 de agosto de 1920 - Los Ángeles, 9 de marzo de 1994)

CHARLES BUKOWSKI

Confesión

Esperando la muerte

Como un gato

Que va a saltar sobre

La cama


Me da tanta pena
Mi mujer

Ella verá este Cuerpo Blanco Rígido
Lo zarandeará una vez y luego

Quizás
Otra:
Hank no
Responderá.

No es mi muerte lo que
Me preocupa,

es mi mujer
Que se quedará con este
Montón de Nada.

Quiero que Sepa
Sin embargo

Que todas las noches

Que he dormido a su lado

Incluso las discusiones

Más inútiles
Siempre fueron
Algo espléndido

Y
esas difíciles Palabras
Que siempre temí
Decir
Pueden decirse
Ahora:
Te amo.


Últimamente
Me ronda este pensamiento

Que este país

Ha retrocedido
4 0 5 décadas y que todo el avance social los buenos sentimientos de una persona hacia otra se han borrado
y se han reemplazado por la
vieja intolerancia de siempre.
Más que nunca

Tenemos

Egoístas ansias de poder

Desprecio por el
Débil

El viejo

El pobre

El desvalido.

Estamos reemplazando necesidad con
Guerra
Salvación con
Esclavitud.
Hemos desperdiciado
Los logros
Nos hemos deteriorado

Deprisa.

Tenemos nuestra Bomba

Es nuestro miedo

Nuestra vergüenza

Y nuestra condena

Ahora

Se ha apoderado de nosotros

Algo tan triste
Que nos deja
Sin aliento

Y ni siquiera podemos
Llorar.


Hubo una vez
En que fuimos jóvenes
Dentro de esta máquina

Bebíamos

Fumábamos

Tecleábamos

Fue un tiempo de
esplendor
Un milagro

Aún lo es
Solo que ahora

En vez de
Ir hacia el tiempo
Es el tiempo
El que viene hacia nosotros
Y hace que cada palabra
Taladre

El papel
Clara

Rápida

Contundente

Alimentando

Un espacio
Que se cierra.

8 de marzo de 2010

8 DE MARZO

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas,

qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!

De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos

-toda la atropellada ruta de nuestras vidas-
deberían pavimentar de flores para celebrarnos

(que no nos hagan como a la Princesa Diana que no vio, ni oyó
las floridas avenidas postradas de pena de Londres)

Nosotras queremos ver y oler las flores.

Queremos flores de los que no se alegraron cuando nacimos hembras en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el
clítoris
Y de los que nos vendaron los pies

Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina
Flores del que se metió en la cama de noche y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía

Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado

Y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas
Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir
a riesgo de nuestras vidas Queremo
s flores del que se protege del mal pensamiento obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo
Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte

Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
Y nos encerraron por locas
Flores del que nos pega, del que se emborracha

Del que se bebe irredento el pago de la comida del mes

Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos

Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras

Y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género

Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.

Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde.
El jardín del que nos expulsaron.

(Gioconda Belli
8 de Marzo de 2007)








4 de marzo de 2010

Carlos Montemayor (n. Parral, Chihuahua, 13 de junio de 1947 † México, D.F., 28 de febrero de 2010)


Dejo abiertas las puertas de la casa
para que todos mis amigos,

con sus recuerdos y su dicha,
con sus amores destruidos y
persistentes,
lleguen con su risa y sus vasos desde el primer día de mi vida.
Dejo abiertas las puertas de la casa
para esperar a mis padres en [medio de mi infancia

Y caminar de la mano con ellos por una mañana.

Dejo abiertas las puertas para que lleguen mis hijos
con sus risas [imborrables,

tropezando en innumerables vidas.
Para que lleguen las mujeres que he amado,

y decirles el tiempo que las esperé,

las tardes que las he comprendido.

Para que el viento inunde la casa,
los libros,
los muebles,
los [días,

oyendo todo lo que es posible.

Dejo abiertas las puertas de la casa
para estar siempre en el mundo.


Dicen que el día de ayer mi amigo emprendió un largo viaje.
Sé que los poetas estamos acostumbrados a dilatadas travesías.
A veces las iniciamos desde nuestra mesa, desde la ventana, desde una página en blanco.
Nuestros viajes no son para descubrir o conquistar territorios; cuando logramos regresar, a menudo nos damos cuenta de que sólo pudimos comprender los territorios que son nuestros.
No lo hacemos tampoco porque deseemos estar en muchos lugares, salvo en ciertos sitios, en algunos instantes.
No podemos permanecer para siempre en la mujer que hemos amado, en el abrazo del sol y de las tierras que han sido también nuestra familia.
No podemos extender para siempre el brindis con los amigos fraternos y disertadores, que cantan y discuten hasta que despiertan el alba.
Tampoco viajamos para alcanzar el aliento de la poesía que nos guío:
sí para escuchar nuestro corazón, que no quiere entender.
Dicen que mi amigo ha emprendido un largo viaje.
Me imagino que se trata de una nueva jornada hacia la luz.
Una luz ahora lo recibe, lo comprende y le explica cómo somos.
Quizás, tras el túnel de luz que ha recorrido, lo recibe un aliento suave de aurora, acaso un velo gris de silencio, o tal vez un pequeño poblado que está de fiesta.
Me parece ver el pueblo en los valles de los Prealpes.
¿O será en lo alto de las cordilleras del Yang-Tse?
¿En aquella cadena de montañas, conocidas como las murallas de Chiang Tsun, donde termina pronto el verano y llegan los vientos fríos del norte, donde las águilas vuelan sobre las cumbres y su vuelo parece un dibujo, se asemeja a un pensamiento?
Quería regresar ahí, acaso.
O posiblemente estamos en la página en blanco de su viaje. Ahí levanta los brazos y nos llama, somos parte de esa fiesta que no termina, parte de ese largo viaje que a cada uno de nosotros nos sigue buscando, nos sigue recibiendo.
Lo distingo allá, a lo lejos.
Levanto la mano para saludarlo.
Pero sé que viaja entre nosotros.

12 de febrero de 2010

Joaquín Ramón Martínez Sabina (Úbeda, Jaén, 12 de febrero de 1949)

Usa mi llave cuando tengas frio,
cuando te deje el cierzo en la estacada,
hazle un corte de mangas al hastio,
ven a verme si estas desencontrada.

No tengo para darte mas que huesos,
por un tubo y un salmo estilo Apeles
y paginas anemicas de besos
y un cubo de basura con papeles.

No me siento culpable de tu lejos,
ni dejo de fruncir los entrecejos
que usurpan de tus ojos la alegria,

si quieres enemigos ya los tienes,
pero si socio buscas¿cuando vienes
a repartir conmigo la poesia?



Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.

Este ya no camufla un hasta luego,
esta manga no esconde un quinto as,
este precinto no juega con fuego,
este ciego no mira para atrás.

Este notario avala lo que escribo,
estas vísperas son del que se fue,
Ahórrate el acuse de recibo,
esta letra no la protestaré.

A este escándalo huérfano de padre
no voy a permitirle que taladre
un corazón falto de ajonjolí.

Este pez ya no muere por tu boca,
este loco se va con otra loca,
este masoca no llora por ti.



El moño, las pestañas, las pupilas,
el peroné, la tibia, las narices,
la frente, los tobillos, las axilas, el menisco,
la aorta, las varices.
La garganta, los párpados, las cejas,
las plantas de los pies, la comisura, los cabellos,
el coxis, las orejas, los nervios, la matriz, la dentadura.
Las encías, las nalgas, los tendones, la rabadilla,
el vientre, las costillas, los húmeros,
el pubis, los talones.
La clavícula, el cráneo, la papada,
el clítoris, el alma, las cosquillas,
esa es mi patria,
alrededor no hay nada.






2 de febrero de 2010

Nezahualcóyotl (Texcoco 1431-1472)

"Coyote-Hambriento"
Rey de Texcoco

Estoy embriagado, lloro, me aflijo,
Pienso, digo,
En mi interior lo encuentro:
Si yo nunca muriera,
Si nunca desapareciera.
Allá donde no hay muerte,
Allá donde ella es conquista,
Que allá vaya yo…
Si yo nunca muriera,
Si yo nunca desapareciera.

He venido a estar triste, me aflijo.
Ya no estás aquí, ya no,
En la región donde de algún modo se existe,
Nos dejaste sin provisión en la tierra,
Por esto, a mí mismo me desgarro.


Yo lo Pregunto

Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.




Se acercó aquí
Hace giros la tristeza
De los que en su interior viven…
Meditadlo, señores,
Águilas y tigres,
Aunque fuerais de jade,
Aunque allá iréis,
Al lugar de los descarnados…
Tendremos que desaparecer
Nadie habrá de quedar.

29 de enero de 2010

José Julián Martí y Pérez (La Habana, Cuba, 28 de enero de 1853 – Dos Ríos, Cuba, 19 de mayo de 1895)

¿Qué importa que tu puñal
Se me clave en el riñón?
¡Tengo mis versos, que son
Más fuertes que tu puñal!

¿Qué importa que este dolor
Seque el mar, y nuble el cielo?
El verso, dulce consuelo,
Nace alado del dolor.

Ayer la vi en el salón

De los pintores, y ayer
Detrás de aquella mujer
Se me saltó el corazón.

Sentada en el suelo rudo
Está en el lienzo: dormido

Al pie, el esposo rendido:
Al seno el niño desnudo.

Sobre unas briznas de paja
Se ven mendrugos mondados:
Le cuelga el manto a los lados,
Lo mismo que una mortaja.

No nace en el torvo suelo
Ni una viola, ni una espiga:

¡Muy lejos, la casa amiga,
Muy triste y oscuro el cielo!...

¡Ésa es la hermosa mujer
Que me robó el corazón
En el soberbio salón
De los pintores de ayer!

A los espacios entregarme quiero
Donde se vive en paz y con un manto
De luz, en gozo embriagador henchido,
Sobre las nubes blancas se pasea,
Y donde Dante y las estrellas viven.
Yo sé, yo sé, porque lo tengo visto
En ciertas horas puras, cómo rompe
Su cáliz una flor, y no es diverso
Del modo, no, con que lo quiebra el alma.
Escuchad, y os diré: - viene de pronto
Como una aurora inesperada, y como
A la primera luz de primavera
De flor se cubren las amables lilas...
¡Triste de mí! contároslo quería,
Y en espera del verso, las grandiosas
Imágenes en fila ante mis ojos
Como águilas alegres vi sentadas.
Pero las voces de los hombres echan
De junto a mí las nobles aves de oro.
Ya se van, ya se van. Ved cómo rueda
La sangre de mi herida.
Si me pedís un símbolo del mundo
En estos tiempos, vedlo: un ala rota.
Se labra mucho el oro. ¡El alma apenas!
Ved cómo sufro. Vive el alma mía
Cual cierva en una cueva acorralada.
¡Oh, no está bien; me vengaré, llorando!



13 de enero de 2010

Lhasa de Sela (27 de septiembre de 1972 - 1 de enero 2010)

Llorando
De cara a la pared

Se para la ciudad

Llorando
Y no hay más,
Muero quizás
Ha!

Dónde estás Soñando
De cara a la pared

Se quema la ciudad

Soñando

Sin respirar

Te quiero amor
Te quiero amor

Rezando

De cara a la pared
Se hunde la ciudad


Con toda palabra
Con toda sonrisa
Con toda mirada

Con toda caricia

Me acerco al agua
Bebiendo tu beso
La luz de tu cara
La luz de tu cuerpo

Es ruego el quererte
Es canto de mudo
Mirada de ciego
Secreto desnudo

Me entrego a tus brazos
Con miedo y con calma
Y un ruego en la boca
Y un ruego en el alma

Con toda palabra

Con toda sonrisa
Con toda mirada
Con toda caricia

Me acerco al fuego
Que todo lo quema
La luz de tu cara
La luz de tu cuerpo

Es ruego el quererte
Es canto de mudo
Mirada de ciego
Secreto desnudo

Me entrego a tus brazos
Con miedo y con calma
Y un ruego en la boca
Y un ruego en el alma




11 de enero de 2010

Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga (Vicuña, 7 de abril de 1889 – Nueva York, 10 de enero de 1957)

GABRIELA MISTRAL

Ausencia

Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;

se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.

¡Se te va todo, se nos va todo!

Se va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos, que se devanaban,

en lanzaderas, delante tus ojos.
Y se te va la m
irada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.

Me voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.

Sangre sería y me fuese en las palmas
de tu labor y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,

¡y en tu pasión que retumba en la noche,
como demencia de mares solos!

¡Se nos va todo, se nos va todo!


Besos

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay bes
os que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,

tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad,

salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios. Yo te enseñe a besa
r: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míosinventados por
, para tu boca.


25 de noviembre de 2009

Farrokh Bommi Bulsara (Stone Town, Tanzania, 5 de septiembre de 1946 – Londres, Reino Unido, 24 de noviembre de 1991)

Freddie Mercury
"¿Es esto vida real?
¿Es solo fantasía?
Atrapado en un derrumbamiento
No hay escape de la realidad
Abre tus ojos
Mira los cielos y ve

Soy solo un pobre muchacho, no necesito simpatía
Porque fácilmente vengo, fácilmente voy
Un poco arriba, un poco abajo
De la manera que sopla el viento, realmente no me importa"



"¿Por qué no coges otro pequeño trozo de mi corazón?
¿Por qué no lo coges y lo rompes
y lo destrozas?
Todo lo que hago es dar
Todo lo que haces es coger
¿por qué no me das un nuevo comienzo?

Así que déjame vivir
Déjame vivir (Déjame solo)
Déjame vivir y haz un
nuevo comienzo

¿Por qué no coges otro pequeño trozo de mi alma?
¿Por que no le das forma
y lo sacudes
Hasta que te controles realmente?
Todo lo que haces es agarrar
Y todo lo que hago es dar
Todo lo que estoy pidiendo
Es una oportunidad para vivir
..."



"¿Puede alguien encontrarme alguien a quien amar?
Cada mañana me levanto y me muero un poco
Apenas me puedo mantener en pie
(Echa un vistazo a tí mismo) Mírate en el espejo y grita
Señor, qué me estás haciendo
He consumido todos mis años creyendo en tí
Pero ahora ya no puedo obtener consuelo Señor
Alguien (alguien) ooh alguien (alguien)
¿Puede alguien encontrarme alguien a quien amar?"



19 de noviembre de 2009

Eduardo Hughes Galeano (Montevideo, 3 de septiembre de 1940)

El mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.

No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.


No consigo dormir.

Tengo una mujer atravesada entre los párpados.

Si pudiera, le diría que se vaya;

pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

4 de noviembre de 2009

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges (Buenos Aires, 24 de agosto de 1899 – Ginebra, 14 de junio de 1986)

Si pudiera vivir,nuevamente mi vida.
En la próxima trataría
de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto
me relajaría más.

Sería más tonto de lo que he sido
de hecho tomaría muy pocas cosas con serenidad.

Sería menos higiénico.

Correría más riesgos, contemplaría más
amaneceres.
Subiría
mas montañas, nadaría mas ríos. Iría a más lugares donde nunca he ido.
Comería más helados y menos habas.

Tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui de esas personas que vivió
sensata y prolíficamente cada minuto de su vida.
Claro que tuve momentos de
alegría.
Pero si pudiera volver atrás, trataría de tener solamente
buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso esta hecha la vida.
“Solo momentos, no te pierdas el ahora.”
Yo era uno de esos que nunca iba a ninguna parte
sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas…
Si volviera a vivir
viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar
descalzo al principio de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño.
Daría mas vueltas en la calesita
contemplaría mas amaneceres y jugaría con más niños.
Si tuviera otra vez la vida por delante,
pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.


1964
I

Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,

cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente

para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.

II

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta

y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna

y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo que me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.